Cuenta una leyenda andina que el lago Titicaca, en Bolivia, es la lágrima celeste que derramo el Genio del Mar cuando las cordilleras subieron del abismo. Lo cierto es que, según algunos investigadores, las inquietantes formas de este enclave natural podrían ser algo mas que un capricho de la Naturaleza. Podrían, incluso, ser el mensaje que nos legaron aquellos "dioses instructores" de los que hablan las mas antiguas civilizaciones andinas...
En medio de la grandiosa columna vertebral de la cordillera de los Andes, a 3.810 metros sobre el nivel del mar y con una superficie de 8.560 km cuadrados, se encuentra el lago mas alto del mundo: el Titicaca, que alberga 36 islas, entre ellas la del Sol y de la Luna, de donde se cree que surgieron los fundadores del imperio incaico.
Declarado Patrimonio de la Humanidad, el lago Titicaca es un sistema ecológico perfecto, autentico motor de un microclima capaz de regular constantemente las heladas y sequías de las zonas cercanas. Según los científicos que lo han estudiado, si el Titicaca se secara o sufriera alteraciones, toda la vida circundante desaparecería y la zona se transformaría en un desierto.
La cultura aymara considera que se trata de un lago sagrado o chamaka. De hecho, Titicaca es una palabra aymara que se compone de "titi" (felino, puma) y kaka (el color dorado del felino) y que filologicamente hace referencia a un pez de grandes escamas plateadas. Así, la escritora Simone Waisbard lo define en su libro Tiahuanaco como el "lago del puma y del pez sagrado". Pero lo mas curioso es que en las imagenes aéreas de la zona el lago presenta, sorprendentemente, la figura de un puma extrañamente fusionado a un pez. Un felino que, además, parece tratar de atrapar entre sus garras a un hombre arrodillado. ¿Como pudo aquella antigua civilizacion identificar la figura del puma que presenta un lago de tales magnitudes? ¿Fueron capaces de volar en aquella época? ¿O tal vez, como indican las leyendas, existió un "dios instructor" llamado Viracocha que fue el creador del lago?
La leyenda
Existe una antigua, hermosa e inquietante leyenda sobre la creación del lago Titicaca que el escritor Fernando Diez de Medina describe así en su libro Nayjama: "Cuando el Genio de la Tierra revisaba sus legiones vencedoras, ordenaba simultaneamente el orbe andino. Asentó las tierras bajas, abrió cauce a los ríos, moldeo los valles en la aspereza de la sierra. Con casquetes de plata, cerro las bocas ígneas de su poderosa artillería (algunos volcanes de la Cordillera Madre, como el Chachacomani, el Isluga, el Huallatiri, el Sajama o el Tacota, parecen recordar aquella lucha formidable). Y su hazaña mas allá se vierte así. Cruzaba el carro huracanado frente a las montañas mas intrépidas, aquellas que crecían hacia el astro desde el rapto profundo del abismo, cuando el Vencedor, tocado por la pesadumbre de su gloria, profirió estas palabras:
-¡Delante, oh, Cordillera! Y el Ande fue. Y la nieve, el basalto y la traquita petrificaron la gesta cosmogónica.
Derrotado, el demiurgo liquido hablo otra vez:
-Ganaste parte de mis reinos, mas algo debe recordar la lucha. ¿Puedo dejar mi rastro en lo perdido?
Y dijo el Vencedor:
-Sea tu rastro en medio a mi grandeza.
Y el Titicaca, el lago sagrado de los Andes, es la celeste lágrima que derramo el Genio del Mar cuando las cordilleras subieron del abismo".
De este modo, la génesis del Titicaca habría sido, según el mito andino, obra de un poderoso titan. A este respecto, hay incluso viejas leyendas que aseguran que el gran tajo rocoso de Desaguadero -que permite drenar controladamente el Titicaca y formar lagos menores como el Poopo y los salares de Uyuni (Potosi)- fue abierto por el "dios instructor" Thunupa desde la playa de Chacamarca. Pero, ¿existe alguna evidencia que pudiera confirmar esta leyenda sobre la formación del Titicaca?
Las investigaciones
El "padre" de la arqueología boliviana Arthur Posnansky sostiene que este lago es el resto de una gran masa de agua suspendida del Océano Pacifico. Basa su afirmación en un caballito de mar, varias especies de hialelas y otros animales de origen marino que ocasinalmente quedan atrapados en las redes de los campesinos que pescan en el lago. Por su parte, el científico Alejandro Agasis comprobó en 1978 que el Titicaca albergaba algunas especies de crustáceos. Sucede que, debido al brusco cambio de altura de la meseta andina, las aguas de esta porción del océano se enfriaron mucho y tanto su flora como su fauna fueron degenerando. Finalmente, en su obra Geología de Bolivia, el geólogo E. Ahlfeld sostiene que la gran profundidad del lago (280 metros en Isla de Soto) estaría indicando un gran hundimiento que habría tenido lugar a finales del Terciario, es decir, en la misma época que se formo la cuenca de La Paz.
El simbolismo
Si las leyendas son ciertas, el Titicaca seria una "escultura acuática" que aquellos "dioses instructores" a los que hacen referencia los mitos habrían legado a la Humanidad. En este sentido, el antropólogo boliviano Guillermo Lange Loma, después de observar detalladamente las fotos de la zona tomadas desde satélite, ha realizado su particular interpretación el respecto, indicando que el Titicaca contiene una serie de figuras simbólicas, entre ellas un puma fusionado a un pez, un hombre arrodillado, un cáliz, un ángel y un arca. Una simbología que -según este experto- es compartida por los monolitos del lugar e incluso por la Puerta del Sol de Tiahuanaco.
Entre todas estas figuras destaca la que forma el Lago Mayor o Chucuito, dibujando la silueta de un puma de aproximadamente 160 kms. de longitud, un felino agazapado con la cola levantada hacia la bahía de Puno (que se corresponde con la nuca del animal). Dada su postura, parece como si el puma estuviese en actitud de devorar al hombre. Este puma-pez -explica Lange- estaría representando al fuego celeste escondido por Prometeo en una débil "caña" (que en este caso seria la columna vertebral del hombre) después de habérselo robado a los dioses para otorgarselo a los seres humanos. Y ese fuego sagrado -prosigue- seria la energía sutil que los hindúes llaman kundalini.
Al referirse a esta energía, famosos como Leadbeater afirman que cuando su fuego asciende por la columna vertebral, los vértices o chakras adquieren la apariencia de soles diminutos y refulgentes que giran como si de resplandecientes torbellinos de luz se tratase. Por eso Lange interpreta que la serpiente enroscada, el puma dominado y el poder del rayo estarían representando a la kundalini, que activada despierta el poder creador del hombre, la piedra filosofal asociada a la inmortalidad que ha constituido siempre uno de los grandes misterios de la Alquimia. Por su parte, -añade Lange-, el cáliz sostenido por la figura del hombre arrodillado estaría haciendo referencia al vaso sagrado de los alquimistas, el Grial en definitiva, capaz de otorgar al ser humano el don de la inmortalidad. De este modo, ambos, puma y cáliz, serian portadores de un mensaje. Así, el poder creador de la Kundalini simbolizado por el puma debe transformar al hombre, purificando sus desequilibrios y bajas pasiones para que sea digno de beber el cáliz que le convertirá en un "dios". La escultura acuática que parece ser el lago Titicaca -concluye Lange- estaría reflejando el futuro de la Humanidad, el nacimiento de un nuevo hombre capaz de desarrollar grandes poderes y facultades. En este sentido, resulta sorprendente el hecho de que la montaña sagrada mas cercana al Titicaca lleve el nombre de Illampu, que significa "Olimpo de los dioses". ¿Otra coincidencia?
Pero hay mas. Un grupo de investigadores y arqueologos peruanos etudiaron los enigmáticos dibujos diseñados sobre el desierto de Pampa Colorada, en el Valle cuzqueño de Casma (Perú). Se trata de figuras que superan en varios siglos de antiguedad a las famosas lineas de Nazca. Pues bien, entre estas representaciones hay una que ha vista desde el cielo ¡reproduce el contorno del Titicaca! Un hecho que vendría a demostrar que la forma de este lago era conocida desde épocas remotas...
Entonces, ¿diseñaron los aymaras el lago Titicaca para que pudiera ser visto desde las alturas? ¿Lo hizo tal vez el dios Viracocha de las leyendas andinas? ¿Constituye este enclave un legado iniciatico que nos habla de la transformación del ser humano? ¿O acaso es un "señalizador" planetario que aguarda la vuelta de los "dioses" anunciada por las antiguas culturas andinas, especialmente los incas?
En medio de la grandiosa columna vertebral de la cordillera de los Andes, a 3.810 metros sobre el nivel del mar y con una superficie de 8.560 km cuadrados, se encuentra el lago mas alto del mundo: el Titicaca, que alberga 36 islas, entre ellas la del Sol y de la Luna, de donde se cree que surgieron los fundadores del imperio incaico.
Declarado Patrimonio de la Humanidad, el lago Titicaca es un sistema ecológico perfecto, autentico motor de un microclima capaz de regular constantemente las heladas y sequías de las zonas cercanas. Según los científicos que lo han estudiado, si el Titicaca se secara o sufriera alteraciones, toda la vida circundante desaparecería y la zona se transformaría en un desierto.
La cultura aymara considera que se trata de un lago sagrado o chamaka. De hecho, Titicaca es una palabra aymara que se compone de "titi" (felino, puma) y kaka (el color dorado del felino) y que filologicamente hace referencia a un pez de grandes escamas plateadas. Así, la escritora Simone Waisbard lo define en su libro Tiahuanaco como el "lago del puma y del pez sagrado". Pero lo mas curioso es que en las imagenes aéreas de la zona el lago presenta, sorprendentemente, la figura de un puma extrañamente fusionado a un pez. Un felino que, además, parece tratar de atrapar entre sus garras a un hombre arrodillado. ¿Como pudo aquella antigua civilizacion identificar la figura del puma que presenta un lago de tales magnitudes? ¿Fueron capaces de volar en aquella época? ¿O tal vez, como indican las leyendas, existió un "dios instructor" llamado Viracocha que fue el creador del lago?
La leyenda
Existe una antigua, hermosa e inquietante leyenda sobre la creación del lago Titicaca que el escritor Fernando Diez de Medina describe así en su libro Nayjama: "Cuando el Genio de la Tierra revisaba sus legiones vencedoras, ordenaba simultaneamente el orbe andino. Asentó las tierras bajas, abrió cauce a los ríos, moldeo los valles en la aspereza de la sierra. Con casquetes de plata, cerro las bocas ígneas de su poderosa artillería (algunos volcanes de la Cordillera Madre, como el Chachacomani, el Isluga, el Huallatiri, el Sajama o el Tacota, parecen recordar aquella lucha formidable). Y su hazaña mas allá se vierte así. Cruzaba el carro huracanado frente a las montañas mas intrépidas, aquellas que crecían hacia el astro desde el rapto profundo del abismo, cuando el Vencedor, tocado por la pesadumbre de su gloria, profirió estas palabras:
-¡Delante, oh, Cordillera! Y el Ande fue. Y la nieve, el basalto y la traquita petrificaron la gesta cosmogónica.
Derrotado, el demiurgo liquido hablo otra vez:
-Ganaste parte de mis reinos, mas algo debe recordar la lucha. ¿Puedo dejar mi rastro en lo perdido?
Y dijo el Vencedor:
-Sea tu rastro en medio a mi grandeza.
Y el Titicaca, el lago sagrado de los Andes, es la celeste lágrima que derramo el Genio del Mar cuando las cordilleras subieron del abismo".
De este modo, la génesis del Titicaca habría sido, según el mito andino, obra de un poderoso titan. A este respecto, hay incluso viejas leyendas que aseguran que el gran tajo rocoso de Desaguadero -que permite drenar controladamente el Titicaca y formar lagos menores como el Poopo y los salares de Uyuni (Potosi)- fue abierto por el "dios instructor" Thunupa desde la playa de Chacamarca. Pero, ¿existe alguna evidencia que pudiera confirmar esta leyenda sobre la formación del Titicaca?
Las investigaciones
El "padre" de la arqueología boliviana Arthur Posnansky sostiene que este lago es el resto de una gran masa de agua suspendida del Océano Pacifico. Basa su afirmación en un caballito de mar, varias especies de hialelas y otros animales de origen marino que ocasinalmente quedan atrapados en las redes de los campesinos que pescan en el lago. Por su parte, el científico Alejandro Agasis comprobó en 1978 que el Titicaca albergaba algunas especies de crustáceos. Sucede que, debido al brusco cambio de altura de la meseta andina, las aguas de esta porción del océano se enfriaron mucho y tanto su flora como su fauna fueron degenerando. Finalmente, en su obra Geología de Bolivia, el geólogo E. Ahlfeld sostiene que la gran profundidad del lago (280 metros en Isla de Soto) estaría indicando un gran hundimiento que habría tenido lugar a finales del Terciario, es decir, en la misma época que se formo la cuenca de La Paz.
El simbolismo
Si las leyendas son ciertas, el Titicaca seria una "escultura acuática" que aquellos "dioses instructores" a los que hacen referencia los mitos habrían legado a la Humanidad. En este sentido, el antropólogo boliviano Guillermo Lange Loma, después de observar detalladamente las fotos de la zona tomadas desde satélite, ha realizado su particular interpretación el respecto, indicando que el Titicaca contiene una serie de figuras simbólicas, entre ellas un puma fusionado a un pez, un hombre arrodillado, un cáliz, un ángel y un arca. Una simbología que -según este experto- es compartida por los monolitos del lugar e incluso por la Puerta del Sol de Tiahuanaco.
Entre todas estas figuras destaca la que forma el Lago Mayor o Chucuito, dibujando la silueta de un puma de aproximadamente 160 kms. de longitud, un felino agazapado con la cola levantada hacia la bahía de Puno (que se corresponde con la nuca del animal). Dada su postura, parece como si el puma estuviese en actitud de devorar al hombre. Este puma-pez -explica Lange- estaría representando al fuego celeste escondido por Prometeo en una débil "caña" (que en este caso seria la columna vertebral del hombre) después de habérselo robado a los dioses para otorgarselo a los seres humanos. Y ese fuego sagrado -prosigue- seria la energía sutil que los hindúes llaman kundalini.
Al referirse a esta energía, famosos como Leadbeater afirman que cuando su fuego asciende por la columna vertebral, los vértices o chakras adquieren la apariencia de soles diminutos y refulgentes que giran como si de resplandecientes torbellinos de luz se tratase. Por eso Lange interpreta que la serpiente enroscada, el puma dominado y el poder del rayo estarían representando a la kundalini, que activada despierta el poder creador del hombre, la piedra filosofal asociada a la inmortalidad que ha constituido siempre uno de los grandes misterios de la Alquimia. Por su parte, -añade Lange-, el cáliz sostenido por la figura del hombre arrodillado estaría haciendo referencia al vaso sagrado de los alquimistas, el Grial en definitiva, capaz de otorgar al ser humano el don de la inmortalidad. De este modo, ambos, puma y cáliz, serian portadores de un mensaje. Así, el poder creador de la Kundalini simbolizado por el puma debe transformar al hombre, purificando sus desequilibrios y bajas pasiones para que sea digno de beber el cáliz que le convertirá en un "dios". La escultura acuática que parece ser el lago Titicaca -concluye Lange- estaría reflejando el futuro de la Humanidad, el nacimiento de un nuevo hombre capaz de desarrollar grandes poderes y facultades. En este sentido, resulta sorprendente el hecho de que la montaña sagrada mas cercana al Titicaca lleve el nombre de Illampu, que significa "Olimpo de los dioses". ¿Otra coincidencia?
Pero hay mas. Un grupo de investigadores y arqueologos peruanos etudiaron los enigmáticos dibujos diseñados sobre el desierto de Pampa Colorada, en el Valle cuzqueño de Casma (Perú). Se trata de figuras que superan en varios siglos de antiguedad a las famosas lineas de Nazca. Pues bien, entre estas representaciones hay una que ha vista desde el cielo ¡reproduce el contorno del Titicaca! Un hecho que vendría a demostrar que la forma de este lago era conocida desde épocas remotas...
Entonces, ¿diseñaron los aymaras el lago Titicaca para que pudiera ser visto desde las alturas? ¿Lo hizo tal vez el dios Viracocha de las leyendas andinas? ¿Constituye este enclave un legado iniciatico que nos habla de la transformación del ser humano? ¿O acaso es un "señalizador" planetario que aguarda la vuelta de los "dioses" anunciada por las antiguas culturas andinas, especialmente los incas?

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