Hace 500.000 años ningún artesano humano habitaba la faz de la Tierra...o, al menos, eso sostiene la arqueologia ortodoxa. Pues bien, la revista británica Quest avanzaba en exclusiva un capitulo del ultimo libro de Michael Baigent -uno de los autores del bestseller internacional El enigma sagrado-, en el que se recoge una prueba que demuestra lo equivocados que están los arqueologos. La prueba en cuestión fue desenterrada en julio de 1989 en el valle del Jordán, en Israel, por el arqueologo Naama Goren-Inbar, y se trata de una tabla petrificada de madera pulida hallada en un estrato geológico de medio millón de años de antiguedad.La madera perfectamente trabajada sugiere la existencia de una comunidad de humanos desarrollados que vivió en Palestina al tiempo que algunos homínidos que muchos creen aun fueron nuestros ancestros. La hipótesis de Baigent al respecto es clara: aquellos humanos del valle del Jordán convivieron con homínidos primitivos igual que hoy nosotros compartimos planeta con simios de todo tipo.
Las investigaciones sobre el origen del hombre están, según este autor, no solo desencaminadas sino también desviadas a propósito dado que esta clase de hallazgos incómodos se ocultan para que no cuestionen las tesis imperantes. Como siempre.
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